La producción mundial ha crecido enormemente. Sin embargo,
persiste el problema de su distribución, continuando sujeta una dieta
alimentaria deficiente para muchas personas.
El problema de la inequitativa distribución de la gran masa
de alimentos que se producen en el mundo nos deja una serie de conceptos para
explicar.
·
Seguridad
alimentaria: Es la posibilidad de las personas de tener acceso físico,
social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer
sus necesidades alimenticias y sus preferencias, a fin de llevar una vida
activa y sana. Cuando esto no ocurre, la población se encuentra en una
situación de inseguridad alimentaria.
·
Subnutrición:
Cuando el aporte calórico es inferior a las necesidades mínimas de
energía alimentaria (NMEA), que constituyen la cantidad de energía necesaria
para realizar actividades que no requieren de esfuerzo y para mantener un peso
mínimo aceptable para la altura alcanzada. Este concepto suele utilizarse como
equivalente al de “hambre”.
El problema del hambre no responde a una escasez de
alimentos a escala global.
La seguridad alimentaria se vincula con la capacidad de los
países de proveer de alimentos de buena calidad a toda su población, lo que
depende de muchos factores:
La disponibilidad de alimentos
|
El acceso a los alimentos
|
Determinada en gran
medida por la producción interna, la capacidad de importación y la ayuda
alimentaria que pueda recibir de otros países u organizaciones
internacionales.
|
Relacionado con los
niveles de pobreza y el poder adquisitivo de las personas.
|
Un hecho muy importante para resaltar es que con tantos
recursos, técnicas, y tecnología suficiente el mundo todavía no pueda
completamente acceder a los alimentos.
El hambre es un problema social
que siempre estuvo en el mundo y durante el último año este aumentó el número
de desnutridos. Los países en medio de
una crisis mundial que se está viviendo hoy en día le es aún más complicado
controlar las hambrunas de la población.
teniendo el hombre los recursos necesarios y la cantidad de alimentos
suficiente para alimentar a todo el mundo, una gran cantidad de personas sufren
de esta problemática social. Claramente hay una gran despreocupación de muchos
por los demás, teniendo la posibilidad de ayudar. Sin embargo hay quienes se
movilizan continuamente para llevar a su fin este gran problema.
La Argentina no es un país que
se exceptúe de las hambrunas que sufre la población. En mi opinión, si se
quiere quebrar el hambre, hay que hacer un abordaje integral. El hambre es
producto de la falta de organización que hay en el país, en vez de preocuparse
el gobierno en regalar computadoras en los colegios públicos, quizás debería de
replantearse qué es más necesario, si la salud de los habitantes o un objeto
que en poco tiempo puede volverse obsoleto si no se lo usa con el fin que el
gobierno lo entrega.
En lo que a mí respecta el
hambre es causa de una desorganización y falta de diálogos y acuerdos que hay
entre los gobernantes y los productores de alimentos, agrícolas y ganaderos por
los siguientes datos e investigaciones que la ONG Acción contra el Hambre muestran en su página web.
En los últimos 20 años, las
fluctuaciones de los precios de los alimentos se han convertido en una clave desencadenante
del hambre. Muchas de las grandes crisis alimentarias se han producido en el
contexto de mercados bien abastecidos donde los más pobres no tenían con qué
pagar los altos precios que alcanzan los alimentos en el período de escasez,
entre cosechas.
El
hambre, al que deben enfrentarse cada día 925 millones de personas, no es una
fatalidad a la que una parte de la humanidad esté predestinada. Es resultado de
la injusticia. De la violación del derecho fundamental de toda persona a
disponer, en todo momento, de alimentos en cantidad y calidad suficiente que le
permitan vivir una vida digna y saludable.
En un mundo donde la producción
agrícola mundial podría ser suficiente para alimentar al doble de la población
mundial, la cifra de personas que pasan hambre se ha incrementado en más de
1.000 millones durante los últimos 3 años.
Por otro lado, el alza de los
precios de los alimentos en el mercado internacional ha sido la principal causa
de este incremento, pero las causas que provocan el hambre son numerosas y
complejas: políticas comerciales injustas, pobreza, falta de acceso a agua
potable, situación de discriminación a mujer, desastres naturales, violencia y
conflictos armados, o pandemias, son algunas de ellas. Pero una que considero
clave y la más importante que tratar es la causa de la gran cantidad de
desocupados que hoy hay en el mundo. Sin ingresos a la persona le es muy
difícil alimentarse sola y mucho más alimentar a una familia entera.
Bibliografía: Geografía en el mundo y la globalización, Santillana, Unidad 10.
Bibliografía: Geografía en el mundo y la globalización, Santillana, Unidad 10.

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